El rey David comienza este salmo con una pregunta: “¿HASTA CUÁNDO, Dios?” — Todos hemos estado ahí.. Con preguntas y dudas en nuestro corazón.

Admiro la honestidad de David con Dios, admiro su conversación auténtica con Él. Y me encanta ver que en medio de todo, él recuerda que el amor de Dios es INAGOTABLE. La palabra en hebreo para inagotable es: “Hesed” – un amor sólido como una roca, que dura una eternidad. Recordar quién es Dios y qué amor tiene para nosotros, en medio de nuestra situación y a pesar de ella, nos hace poner nuestras dudas a un lado, y alabarlo porque Él ha sido, es y será bueno con nosotros!